Cinco grandes felinos, y no más

A propósito de la entrada sobre jaguares y leopardos melánicos (La pantera negra no existe, 9 diciembre 2013), voy a escribir sobre las cualidades exclusivas de los grandes felinos, tal y como prometí. Para aquellos que no se hayan leído la entrada anterior, los cinco grandes felinos pertenecen al género Panthera y se consideran como tales los siguientes: león (P. leo), tigre (P. tigris), jaguar (P. onca), leopardo (P. pardus) y leopardo de las nieves (P. uncia). 

GrandesGatos
De izquierda a derecha, y de arriba abajo: león, jaguar, leopardo, leopardo de las nieves, tigre.

¿Por qué se consideran solo a cinco felinos en este grupo? ¿Por qué, por ejemplo, el puma, que en ocasiones es más grande que el jaguar, no puede entrar en esta pandilla tan selecta? ¿Se trata de las melenas, manchas o rayas? ¿O es una competición de colmillos? Bueno, pues la cuestión que determina el hecho de que estos animales se consideren como los “cinco grandes”, no es precisamente su envergadura, ni el dibujo del pelaje, ni el tamaño de la dentadura. La razón es bastante más curiosa que todo esto.

Dentro del amplísimo catálogo de felinos que existen, sólo unos pocos tienen la capacidad para rugir. Y aquellos que rugen, como habréis podido imaginar, son los que entran dentro del grupo de los grandes felinos. La habilidad para rugir viene determinada por su anatomía corporal; por la forma de su laringe. El hueso hioides, que forma parte de la laringe, esta parcialmente osificado en el león, tigre, leopardo, jaguar y leopardo de las nieves. El aparado hioideo presenta una serie de ligamentos, que les permite ampliar a voluntad la distancia entre la orofaringe y laringe, y con ello emitir esos rugidos tan característicos.

El resto de los felinos tienen un aparato hioideo que está osificado, por lo que les es imposible rugir, y en cambio, pueden ronronear. Un caso particular es el del leopardo de las nieves. Su aparado hioideo es intermedio entre el de los grandes felinos y el resto, ya que no está completamente osificado pero, a su vez, carece de ligamentos para variar la forma de las cuerdas vocales. Tiene un rugido curioso, y de hecho hay muchos autores que ponen en duda la capacidad del Leopardo de las nieves para rugir.

Os dejo aquí una serie de videos que pueden ser ilustrativos, aunque hay algunos que no sé con certeza si son veraces.

¡Hasta la próxima!

Tigre, león y leopardo

Leopardo de las nieves

Jaguar

El puma, por el contrario, emite estos sonidos que se parecen algo más a los de un gato casero!

Fuente: “The larynx of roaring and non-roaring cats”.   http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1256521/pdf/janat00047-0118.pdf

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